07 abril 2010

Formacion profesional a distancia

La apuesta por la Formación Profesional a distancia se acentúa en época de crisis económica para mejorar la competitividad, ya no vale solo el Graduado en ESO.


Según un estudio de febrero de 2010 elaborado por el Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional (CEDEFOP), en 2020 habrá siete millones de puestos de trabajo más que en la actualidad. El porcentaje de empleos que requerirán una cualificación de grado superior pasará del 29% en 2010 al 35% en 2020.

La evolución al alza de determinados sectores económicos, como el relacionado con el medio ambiente y las energías renovables, o el de la salud y el cuidado de las personas mayores, hace necesaria la inversión en formación profesional para adaptarse a las nuevas necesidades de la sociedad. Además, resulta una apuesta muy positiva para las organizaciones pues supone un reciclaje necesario para que las empresas mantengan elevados sus índices de competitividad y productividad, cada vez más necesarios para afrontar periodos de crisis.

Las personas son la única ventaja competitiva que las empresas pueden tener a largo plazo.

“La inversión en Fp a distancia y el sorprendente desconocimiento de muchas empresas españolas respecto al sistema de cursos para trabajadores”, comentan desde una conocida empresa de RRHH.

Según el Centro de Predicción Económica (CEPREDE), el 25% de la formación en las empresas españolas se realiza por cursos a distancia, lo que sitúa a España entre los 15 primeros países europeos por penetración de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) como modelo formativo empresarial.

Respecto al desconocimiento en relación a las ayudas que concede la Administración para mejorar la formación de los empleados, sigue siendo un reto potenciar la participación de las micropymes, mayoritarias en nuestro país. Según los últimos datos ofrecidos por la Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo, en 2009 un 87,8% de las grandes empresas y un 42,7% de las medianas ofrecieron formación a sus trabajadores, frente al 14,2% de las micropymes que participaron en este sistema.

El número de empresas formadoras también ha experimentado un incremento pasando de 32.139 en 2004, a 293.557 en 2009. Igualmente ha aumentado el número de participantes formados; se ha superado los 2,4 millones en 2009 frente a los poco más de 500.000 que se formaron en 2004.

En nuestro país el 32% de los ciudadanos participan anualmente en procesos de aprendizaje no formal frente al 52% de media en la Unión Europea.

Es necesario transformar los modelos de formación en modelos de aprendizaje útiles para el trabajo y el trabajador. Para ello, se ofrecen cursos para trabajadores que se adaptan a las necesidades de su cliente y que tienen en cuenta la cultura y los valores de cada empresa, así como a las personas a las que van dirigidos. Su método de trabajo se basa en una comunicación directa y fluida con el cliente, para diseñar formaciones a medida que resulten operativas, prácticas y rápidas de aplicar.

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